Libertad # 8

En Esta Numero:
La Huelga en Contra el Aumento de los Pasajes en Boston Lucha Contra la Subida de precios
La Raices populares del paro estudiantil en Quebec
El Dia Internacional de los Trabajadores en el 2012

La Resistencia Popular del 1% en relación al Sistema de Transito

El 1º de julio, La Autoridad de Transito de la Bahía de Massachusetts (MBTA) incremento los pasajes en un 23% a través de la ciudad de Boston. Como respuesta, la comunidad, los trabajadores y grupos políticos—incluyendo Lucha Común—formaron la coalición de la Huelga de los precios de pasajes en Boston (conocida como: BFS). De acuerdo con la dicha declaración, el 1º de julio la BFS lanzó una huelga de no pago a tarifas de que “no solamente se defiende nuestro sistema público de transito sino también el mejorar y expandirlo para que sirva de mejor manera a los ciudadanos de Boston y sus alrededores.”

El 16 de junio, el BFS comenzó su campaña con: una marcha de 300 personas en Contra de la Austeridad, la cual culmino en la estación de metro Park Street, donde los activistas mantuvieron las puertas movedizas abiertas. Una ola de más de 60 personas entraron sin pagar y una vez en la estación, los manifestantes entregaron literatura acerca de la huelga del 1 de Julio a los pasajeros. La policía, los cuales eran bastante visibles, no atentó perturbar esta acción.

La BFS tuvo un entrenamiento público el 1º de julio en la Plaza Copley como manera de extender la huelga como táctica. Las presentaciones incluyeron una historia de las huelgas de los precios de pasajes, la parte económica por la cual surge las huelgas, un entrenamiento de cómo organizarse con los que utilizan el sistema de transito y como comunicarse con los empleados del MBTA, y las lecciones sobre la evasión del pago de pasajes. Después, las 60 personas salieron hacia la Plaza Copley para practicar lo que habían aprendido. Esta vez, docenas de pasajeros en la estación siguieron y pasaron por la entrada que estaba abierta.

Para el 13 de julio, la coalición organizó “El viernes de pasajes gratis.” Aunque esta evasión fue altamente publicada, la policía no pudo parar las más de 50 personas que viajaron gratis al Barrio Chino y después que fuesen a 5 otras estaciones. Los activistas “liberaron” cada estación, manteniendo las puertas abiertas por 10 minutos antes de cambiarse a la próxima, permitiendo que cientos de pasajeros agradecidos pudieran viajar gratis.

De acuerdo con el periódico el Boston Herald, la táctica fue bien recibida en los barrios de los trabajadores de Boston. Byron Bell, de 49 años, informa el Herald, informo al BFS que “¡Vengan al hood! Vengan al corazón del problema…a la Estación Ruggles, a la Plaza Jackson, donde la gente toma el autobús en grande.” Phoebe Nugent, de 32 años, mesera de Dorchester, le dijo al Hearald, “Si ellos van a subir el precio de los pasajes, deberían de incrementar el salario mínimo.”

El representante del MBTA, Joe Pesaturo, tiene menos entusiasmo al decir: “Las tácticas del grupo no son bien guiadas y no hacen nada más que empeorar la situación financiera que ya se encuentra débil para el MBTA.

El Partido del Té incluso se ha unido a la guerra del transporte público, demostrando a cual parte de la ciudadanía sirven. El New York Times informa que el Partido del Té esta tomando acciones en contra de “la expansión de rutas del transporte público y la preservación de los espacios abiertos,” dando a entender que estos son intentos de “controlar la aglomeración y conservar la energía” so una conspiración de las Naciones Unidas (U.N.) en “el no permitir el derecho a la propiedad y dejarse llevar por la masa hacia las ciudades.”

Mientras que para el bien de la clase trabajadora, el transporte público ofrece una manera módica para viajar, se reduce la polución y nuestra dependencia del petróleo y provee trabajos con sindicatos; la clase rica (la cual establece las reglas/pólizas públicas) solamente esta preocupada de lograr un máximo de ganancia. Los bancos multi-nacionales y otras instituciones del 1%, son los creadores de las recesiones y aun continúan haciéndose ricos; mientras tanto, se les pide a los trabajadores que soporten la carga en sus hombros. En vez de subir los impuestos al rico, la clase en el poder usa medidas de austeridad para pasar el costo de la recesión a los que menos tienen. Además de los despidos desenfrenados, las reducciones de beneficios, el incremento en las matriculas y rentas, el desalojo, nuestros trabajadores del mundo enfrentan ataques en el sistema de transporte público del cual dependemos.

Los pasajeros del transporte y los trabajadores están unidos en la resistencia.

Los trabajadores de la Unión de los Trabajadores de Transporte- Local 100 de la ciudad de New York y la Unión Amalgamada de Transito, como también los activistas de la Ocupación de Wall Street han conducido evasiones masivas de pasajes el 28 de marzo en más de 20 estaciones del metro. De acuerdo con su comunicado de prensa, “La propiedad no ha sido dañada. Hay equipos que han abierto puertas o entradas encadenadas de servicios que están funcionando y han puesto cinta adhesiva” y permitiendo que un numero de personas entre mas o menos los 10,000 viajen gratis a sus trabajos. En esta última década, Chicago ha visto 2 huelgas del precio de los pasajes la cual ayudó a no permitir que se cortaran servicios en el 2005. En 1998, la Unión de Pasajeros de los Autobuses de Los Ángeles no solo paró el incremento del precio del pasaje sino que también presiono a que Los Ángeles comprara más autobuses para reducir el hecho de que estos fuesen tan llenos. Las huelgas del precio de pasajes en Irlanda, Francia, Suecia, Grecia y España dan a entender que esta es una táctica popular y efectiva.

Si en las ciudades de Boston, New York o cualquier otra, cuando los trabajadores del transito y otros de la clase obrera, se unen de manera colectiva en acción directa, podemos ganar.

Las Raíces Populares de la Huelga Estudiantil en Quebec

Por Peter Marin, editado por Bernardo (para leer el artículo completo original, ve al www.linchpin.ca)

Al comienzo la huela estudiantil adoptó el slogan de “sí es una huelga estudiantil y una lucha popular.” A lo largo de esta huelga sin precedentes, el slogan se ha convertido en realidad. Gente de todos los sectores de la sociedad se han unido a los estudiantes en oposición al gobierno de Charest y su partido Liberal, y la subida de cuotas de matrícula de educación, y toda la agenda de austeridad, donde la clase trabajadora paga por la crisis en el capitalismo.

Mientras se escribía esto, se estaban formando comités de vecinos en Montreal y protestas diarias, incluyendo las famosas caceroladas (con ollas y cacerolas) estaban ocurriendo por todo Quebec- incluyendo en ciudades pequeñas y regiones no conocidas por su militancia. La legitimidad del gobierno y su fuerza policial se está poniendo en cuestión debido a que miles de personas desafían la “ley especial 78”, que criminaliza protestas espontaneas entre otras medidas. La huelga estudiantil se ha en efecto convertido en una lucha popular. Nadie pudo haber predicho que la huelga estudiantil se extendiera por la sociedad, este desarrollo no pudo haber sido sin el fundamento en luchas recientes. El mejor ejemplo de este fundamento es la Coalición En Contra de Tasa de Usuario y la Privatización de Servicios Públicos.

Fundado en la primavera del 2010 en respuesta al presupuesto de austeridad del gobierno de Charest, la Coalición consiste de 137 grupos-miembros, incluyendo organizaciones comunitarias (por ejemplo, contra la pobreza, por la salud y vivienda), sindicatos estudiantiles, grupos feministas, y varios sindicatos locales y consejos laborales del distrito. Los grupos comunitarios son uno de las fuerzas impulsadoras de la Coalición. Estos grupos, quienes miembros están más afectados por la austeridad, tienen un historial de militancia a diferencia de cualquier otro sitio en Canadá.

Los sindicatos estudiantiles, dirigidos por la Asociación Sindical por la Solidaridad Estudiantil o ASSÉ (la federación estudiantil al frente del movimiento de huelga), ha sido la segunda fuerza dirigiendo la Coalición. Con las federaciones más grandes de sindicatos optando por no unirse a la Coalición– debido a su inhabilidad de encabezar la Coalición– y los sindicatos locales miembros tomando más bien un papel secundario, cayó al ASSÉ y al movimiento estudiantil a movilizar grandes números detrás de las acciones de la Coalición. Y según Nicolas Phebus, que trabaja para la Frente Acción Popular en Redesarrollo Urbano (FRAPRU), un grupo de vivienda y miembro de la Coalición, ASSÉ “ha hecho la carga pesada de la Coalición,” trayendo miles de estudiantes a las calles y añadiendo una fuerza a las acciones de la Coalición que los grupos comunitarios solos no podían reunir.

La Coalición se dio cuenta que el movimiento sindical no se tomada en serio lo de organizar para una huelga social modelado en los Días de Acción en Ontario (una serie de huelgas de un día en diferentes pueblos y ciudades, involucrando no sólo sindicatos pero también muchos movimientos sociales y organizaciones comunitarias, 1995-1998). “Se volvió claro que esto era un sueño imposible” dice Phebus. La Coalición se decidió por una estrategia de escalar acciones directas revoltosas, incluyendo numerosas ocupaciones agresivas de las oficinas de políticos. La imprenta de mano pintada roja surgió como el símbolo de la Coalición después
de que miembros se mojaban las manos en pintura roja y dejaban sus huellas en las paredes de las oficinas de los políticos.

Según Phebus, los miembros de la Coalición – especialmente los grupos comunitarios y feministas y algunos trabajadores de base del sector público – han experimentado una verdadera radicalización a lo largo de los últimos dos años debido a estas acciones, y esto ha continuado durante en curso de la huela estudiantil. “En Quebec estamos viendo un reinvento de la acción social'' dice Phebus. “La acción directa ha cambiado de ser una frase pegadiza a una práctica masiva para el desbaratamiento económico.”

*La primavera llega a los Estados Unidos*

*Por Bernardo*

Este año, el Día Internacional de los y las Trabajadoras estuvo marcado no sólo por las manifestaciones de sindicatos, cada vez más grandes y militantes, sino también por la inusitada participación masiva de varias ciudades a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Este Primero de Mayo fue quizás la primera vez que, desde el pasado Día Sin Inmigrantes en el 2008, un día de acción coordinado nacionalmente, logra convocar con éxito a un número significativo de personas fuera de sus puestos de trabajo y escuelas para tomarse las calles. Lejos de una huelga general como la ocurrida en el 2006, el 2012 nos sugiere que hay más gente de diversos contextos que se están replanteando lo que es posible y aceptable en esta era de austeridad.

En solidaridad con la Ocupa de Wall Street 50 estudiantes de la Escuela de Secundaria de Paul Robeson en Nueva York salieron de clase para protestar por el mal funcionamiento del sistema escolar, la represión policial y el asesinato racista de Trayvon Martín. En varias partes de la ciudad, los trabajadores militantes no sindicalizados de la *Wildcat March* salieron sin permiso por el Barrio Chino a pesar de la violencia policial y la infiltración, uniéndose más tarde con la masiva marcha de 30.000 personas que marchaban desde la Union Square hasta Wall Street exigiendo los derechos de los inmigrantes y los trabajadores. En Boston, un grupo de revolucionarios organizados, Voces del Pueblo, celebró un evento familiar y comunitario al este de Boston señalando la necesidad de la huelga general como una herramienta para la construcción de los movimientos populares. Se organizaron tres asambleas populares, en las que participaron de 50 a 100 personas en cada una de ellas en los meses previos al Primero de Mayo. Las asambleas se centraron en la educación popular y su relación con las raíces económicas de la migración, la organización laboral, la organización por los derechos de arrendamiento, y contó, entre otras cosas, con una obra de teatro educativa en español llamads "Cómo perder tu hogar en 72 horas." En Seattle, una multitud multirracial y multigeneracional de miles de personas, que incluyó al sector de secundaria y a los estudiantes universitarios, participaron en tres marchas separadas por todo el centro, donde más tarde participaron alrededor de 40 grupos musicales locales en el Parque Westlake.

A pesar de que la experiencia de la Ocupa fuera por lo general difícil y estuviera marcada por fuertes debates, el invierno parece haberle dado paso a una primavera en la que el movimiento habría de madurar. Se ha presentado un respeto mutuo por las diferencias tácticas, sobre la base de que, si bien a veces las personas encapuchadas atraen mucho más a la policía, *también es una forma para defender a los manifestantes de la policía*. Por ese mismo motivo, los que están más involucrados en la destrucción de la propiedad corporativa –señalados como del "bloque negro"- son conscientes de la necesidad de que hayan tantas personas como sea posible en las calles. En Los Ángeles, el bloque negro resultó ser un elemento clave para mantener la marcha en movimiento, y a los policías alejados, los cuales trataban de bloquear a los pacíficos manifestantes.

Mientras que el ala moderada del movimiento está en función de las elecciones, el resto todavía permanecen en las calles con la claridad de que el cambio viene desde abajo y no desde arriba. Los activistas laboristas pueden dar cuenta de que los demócratas que han estado apoyando todos estos años están muy ocupados en reuniones con la Cámara de Comercio, mientras que los activistas de la Ocupa han salido de manera reiterada a piquetes laboristas en lugares como Longview, Washington, San Francisco y Nueva York. Tal vez por eso la llamada a una huelga general, aunque no ganó el impulso que muchos esperaban, si encontró una amplia simpatía en un momento en el que el trabajo, organizado o no, estaba recibiendo una fuerte abatida. En una entrevista con Common Struggle (Lucha Común), Joe Burns, quien participó en la reactivación de la huelga, nos señala lo siguiente:

*Si nos fijamos en cómo se han producido la mayoría de las huelgas generales en los Estados Unidos, vemos que es debido a la actividad huelguística a nivel local y a que la gente ha construido grupos de solidaridad. Cuando una localidad se levanta en huelga, se hace un llamamiento a otras localidades para apoyarlo y luego, eventualmente, se va más allá de los límites de la disputa entre ellos y sus empleadores y se convierte en una disputa generalizada entre todos los trabajadores en la ciudad y los empleadores de las empresas, lo que realmente sucede en el marco de un proceso de la solidaridad construido paso a paso.*

El resto de la entrevista la pueden consultar en
www.CommonStruggle.org